{"version":"1.0","provider_name":"Sociedad Funeraria Nacional","provider_url":"https:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog","author_name":"Sociedad Funeraria Nacional","author_url":"https:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog\/author\/abermeo\/","title":"El duelo: conocerlo para enfrentarlo - Sociedad Funeraria Nacional","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"NiVUawORko\"><a href=\"https:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog\/el-duelo-conocerlo-para-enfrentarlo\/\">El duelo: conocerlo para enfrentarlo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog\/el-duelo-conocerlo-para-enfrentarlo\/embed\/#?secret=NiVUawORko\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl duelo: conocerlo para enfrentarlo\u00bb \u2014 Sociedad Funeraria Nacional\" data-secret=\"NiVUawORko\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","thumbnail_url":"http:\/\/sociedadfunerarianacional.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/art_el-duelo.png","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":500,"description":"\u201cNadie puede entender por lo que estoy pasando\u201d. \u00bfLo has escuchado? Imag\u00ednate tener la capacidad de entender lo que sientes o lo que otro atraviesa ante una p\u00e9rdida. Seguramente podr\u00edamos hacerlo m\u00e1s manejable y llevadero. Este fue el pensamiento de la psiquiatra Elisabeth K\u00fcbler-Ross, quien en su teor\u00eda describe al duelo como 5 estados mentales que van evolucionando con el paso del tiempo y de manera secuencial.&nbsp;&nbsp; Negaci\u00f3n La primera reacci\u00f3n despu\u00e9s de una p\u00e9rdida, generalmente, es evadir la realidad, pensar, sentir y vivir \u201ccomo si nunca hubiese pasado\u201d. Este es un mecanismo de defensa activada de manera consciente o inconsciente para no afrontar esa realidad que nos lastima.&nbsp; Ira Una vez cruzada la primera etapa aparecen&nbsp; sentimientos de frustraci\u00f3n ante lo irreversible. Tener conciencia de que \u201cno se puede hacer nada\u201d o de no poder controlar lo inevitable, genera impotencia, ansiedad, que mal canalizadas, desembocan en la b\u00fasqueda de culpables.&nbsp;&nbsp; Negociaci\u00f3n El conocid\u00edsimo \u201c\u00bfqu\u00e9 hubiera pasado si\u2026?\u201d o el \u201csi tan solo\u2026\u201d entran en este periodo. Ese inevitable juego de escenarios o circunstancias fantasiosas que pudieron haber cambiado el resultado de los hechos son solo una manera de encontrar respuestas coherentes ante lo que no viene con un manual. Depresi\u00f3n&nbsp; El momento de enfrentar la realidad, es aqu\u00ed. Por lo general, el doliente deja de fantasear, conoce su realidad y siente el vac\u00edo de la p\u00e9rdida. La tristeza se hace m\u00e1s intensa, porque se es consciente de que no hay marcha atr\u00e1s y que esa ausencia es definida. En esta etapa es com\u00fan el aislamiento, cambios de rutina y falta de concentraci\u00f3n.&nbsp; Aceptaci\u00f3n&nbsp; Aparece cuando se entiende que es posible vivir a pesar de la ausencia de quien ya no est\u00e1. La motivaci\u00f3n empieza a ser parte del d\u00eda a d\u00eda nuevamente y, poco a poco, se presentan m\u00e1s oportunidades y decisiones pensadas en el futuro. Se dice que es el nacimiento hacia una nueva vida donde el dolor es parte de nuestra historia pero no su definici\u00f3n.&nbsp; Hacer del duelo una etapa llevadera es sin duda un desaf\u00edo. Aqu\u00ed no hay tiempos definidos ni formas de hacerlo. Cada ser humano se enfrenta a este reto de forma distinta, pero en definitiva, ante un duelo, tuyo o de un tercero, el TIEMPO, la PACIENCIA&nbsp; y el ACOMPA\u00d1AMIENTO son claves para atravesarlo de mejor manera."}